
Ojos de mi tamaño mundo
Marcelo Arancibia
1997
"Supo que estaba dormido, que cualquier
movimiento rompería la ilusión de ese
frágil equilibrio".
"
Viaje
Partí de islas embrujadas
por mares de fervientes pesadillas
hasta arribar a orillas fugaces
en diosas de oscuras mitologías.
Quería alcanzar espejismos,
abejas en el azogue de la luz,
sombras en la fragilidad de espuma.
Pero caí …caí en el azar
en redes de pez y hogueras estridentes
lunas de estambres de colores.
Entre olas estruendos de la nada
Y la muerte tempestad de un sueño.
De la tierra
Desde mi lágrima ventana
Un niño agita
Su ojo de locura
¿Qué hago amada
en este molino infinito?
Atrapado por aspas de tedio.
Soy un ángel desnudo
sombrío gato de lunas amarillas
Que cruza en llamas
. tus mares alucinados.
Mordido fruto de apariencia
caes del árbol demencial.
El ojo husmea
en su fábula
pudre mi cáscara espiritual.
Amada
fuera de margen asumo
en conciencia
tu amor concluso.
La muerte de mi rostro
en el espejo
la lluvia del cristo temporal
y los colores al borde del abismo
¡Oh bucles del azar!
Cazadora de almas
llenas mi soledad.
Cazadora de sombras
qué triste verdad.
Vas buscando secretos
mi lujuria es cantar.
Vas buscando los ríos
de mis dedos se van.
¿Dónde, amada?
En qué rama del cielo habitas
pájaro de escarcha.
La luz detenida
cae del árbol.
Cuando la noche aplasta
un sueño
sobre la tierra.
Del agua
Pez herido por relámpagos
voy entre corrientes ultramarinas
tras el ruido de tus alas
embrujado por arpones
de colores.
En tempestades alevosas
pudo mi cabeza mantenerse
en calma
a salvo de la ira
y el canto de sirenas.
Pero piratas saquearon
tu nave de oro
cargada de esporas
y de soles…
Y zozobró mi velera alma
a orillas de oscuros espejismos.
Destello de hélice rupestre
el pez agita su hilo espiritual
de manchado estruendo
y mortal agobio.
Mi sombrero de bruma
deshoja el tiempo
Su infinito rezo
es luna en el agua.
Hoguera de princesa triste
rugen tus labios de pecar.
Ojos de mi tamaño mundo
en oleaje de espuma y herejía.
Sed de los ángeles cautivos
El humo de sus almas
Escapó al delirio
de las aguas.
Del aire
Luna de azar…
la crueldad está en mis alas.
Unidad de cada sol
caes
.en la fuga
de mi oscura sombra.
La luz
rumor del tiempo
en mis lágrimas
de Ícaro.
Miras el destierro
del ángel fugitivo
Aquel que hechizó
con su canto
El relámpago
de los dioses.
Guía mi mano tahúr
por la total esqueletura
del aire.
El tiempo que rompe el cristal
Suprime la infinita ración
del alma.
¡Oh flor del vacío!
y nadie explicó
por qué estábamos.
Ahora puedo mirarle, señora
que mi capricornio
deja su horóscopo
engranaje de locura.
Ripiada isla
en desierto blanco.
Sombras…
Joyas misteriosas
de las palabras que
nos miran
y nos mienten.
¿Qué me queda sino fablar
con mi Dios?
La ira de los días
alada mi tedia flor
Y escritura herida.
¡Ah…caer al otro cielo!
A la luz usura del tiempo
Donde el ojo es huésped
Y la magia instante.
Y de las nubes huían
Los peces
A la rama secreta
De tus besos.
Y en el aire remoto
de mis alas
un sol mordido por un vértigo.
Eras un ojo de luna
en la manzana…
El ángel caído del espejo.
Del fuego
¡Oh labio cretense!
Viejo río perlas.
A fuego de nublar
y tenderme…
En el secreto sueño
de los mercaderes.
Fuego
ríes en mis alas
música ciega en sus mejillas.
Tiznado lenguaje del sol
dorada muerte.
En que mi vuelo pierde
altura
sobre los mares
en llamas.
Mano de greda luminosa
tu pequeña oscuridad
gira un sol
entre las aguas.
El viejo espejismo
caído
realidad.
Noche del pez lunar
Los amantes entrechocan
Sus escamas
de fuego
Golpes de tréboles
Mis sienes
en llamas.
La noche
echa a volar
sus pájaros destinos.
Pez rojo de tus labios
corazón anclado
en mi pupila.
Tras la carnada del vacío
el mestizaje de la carne
y el espíritu.
Oropel en el remo
de las aguas
Las abejas danzan
en el oro
de sus pies.
De la luz
Túnica veloz
La sombra
palpa el insecto
Entre sus dedos instantes.
y emigra cegada
por la música del agua.
Mi luz y tus insectos
Las formas.
Alma fugitiva
La sombra.
Tenue y roída
La armadura.
Al ojo apenas caben
Suspiros.
Imitas y algo queda
la piel que carga fragmentos.
Escritura de los ríos
que danzan en nuestras
cabezas.
¡Oh espiga cegadora!
Insecta luz de la tarde
en el brumoso ventanal
del río.
Tejes paloma en silencio
la oscura flor
de mi pupila.
Y cae la sombra
al río
La lágrima luna
del pájaro hechizado.
Mosca azul
La muerte pica la dolorosa
fruta de tu beso.
Así también
la luz evapora
Y naufraga
en el cuervo de la noche.
Sino brumoso y angélico
Nieve en el vaso
de la duna.
y la dulce abeja
en su litote.
De espaldas a la muerte
la mosca es armadura perfecta.
Joya mística.
Esfinge de cabezas
con delirios.
Diosa a imagen y semejanza
del sino de sus alas.
Así rompe la curvatura
del limbo.
La ecuación del tiempo.
Escucha su risa…
…la ira del vacío.
